Cómo ahorrar hasta un 75% en tu factura de la luz

Seguro que alguna vez te has preguntado cómo ahorrar electricidad y bajar el recibo de la luz. Sencillas tareas cotidianas como desconectar electrodomésticos de la corriente, la vitrocerámica, el horno o el aire acondicionado (de elevado consumo) cuando no se utilicen puede suponer una considerable reducción en nuestra factura de la luz. En concreto, nos podemos ahorrar en el recibo de la luz hasta un 75%. Nada menos.

Para lograr menguar nuestro gasto energético debemos seguir una serie de pautas que no cuestan nada poner en práctica en nuestros hogares.

Y es que ya es hora de ahorrar, sino lo hemos hecho antes. Máxime en estos tiempos de prolongada crisis, que parece no tener fin, pese a lo que anuncian algunos. Como muestra un botón: En los últimos 10 años, el coste de la energía eléctrica se encarecido más de un 72% de media. Y al parecer, el recibo aún no ha tocado techo. Las compañías eléctricas, con el beneplácito del Gobierno, continúan disparando los precios.

Cómo ahorrar electriciad: algunas recomendaciones

Las asociaciones de consumidores no se cansan de repetir sabios consejos para que paguemos menos luz cada mes.

Uno de los más obvios es el de apagar completamente todos aquellos aparatos y electrodomésticos de los que disponemos en casa. Por ejemplo, los televisores, poseen la función de espera, ese pilotito rojo que se queda encendido toda la noche si no lo desconectamos cuando nos vamos a dormir. Un televisor toda la noche en puede llegar a consumir igual que dos horas en funcionamiento. Es un gasto innecesario.

Ahorrar energía con los electrodomésticos

Una de las formas de ahorrar energía en casa es la mantener bajados los interruptores de la instalación eléctrica. Algunos experimentos llevados a cabo han logrado demostrar que si bajamos los interruptores de la instalación eléctrica de la mayoría de electrodomésticos que tenemos en casa cuando no se usan es posible ahorrar hasta un 75% de la factura total. Habrá que pensárselo, por lo menos.

Esa cifra de ahorro incluso podría elevarse si se posee un frigorífico de clase energética A+, ya que es el único aparato de la vivienda que necesita estar enchufado y funcionando las 24 horas del día. Hay que mirar el etiquetado antes de hacerse con uno.

Con otros electrodomésticos que pueblan nuestra cocina, podemos, asimismo, emplear varios trucos para limitar el gasto. Tanto con la lavadora como con el lavavajillas resulta preferible ponerlas en funcionamiento con la carga llena y utilizar programas económicos (ciclos de lavado a 30º o 40 º y 50º, respectivamente) Con la lavadora usar la dosis de detergente recomendada por el fabricante y con el lavavajillas evitar aclarar los platos antes de colocarlos en el electrodoméstico.

Reducir el consumo de luz

También resulta indispensable para el ahorro el uso de iluminación de la casa o local con bombillas LED o de bajo consumo, que pueden reducir hasta en un 80% el gasto en electricidad.Cuestan más dinero, pero con el tiempo se amortizan. Y duran ocho veces más que las convencionales. ¿A qué estamos esperando para modificar nuestra instalación?

Ahorrar cocinando

A la hora de hacer las comidas, es aconsejable cocinar con olla a presión y con poca agua; llega a suponer un ahorro del 50% de energía. Si tapamos las ollas, cazuelas y sartenes conseguiremos ahorrar hasta un 25% de electricidad. En cuanto al horno, si lo ponemos en marcha, no debemos abrir la puerta del aparato si no es imprescindible. Eso sí, no habrá que utilizarlo para cocinar pequeñas cantidades de alimentos, ni para recalentar o descongelar. Para ello, mejor el empleo del microondas.

Ahorrar electricidad

Una de las medidas que muchos consumidores desconocen es que pueden abaratar el recibo de luz que pagan cada mes, incluso hasta un 40%, si cambian el contrato de tarificación ordinaria a la nocturna. Eso sí, hay que cumplir un par de requisitos. El cambio lo debe realizar la compañía sin coste alguno. En teoría. con la tarificación nocturna se paga más de 12 a 22 horas en invierno y de 13 a 23 horas en verano. Ya sabemos entonces a qué horas debemos limitar el consumo.

La calefacción y el aire acondicionado

Este verano, si hemos practicado buenas costumbres como dejar las ventanas abiertas, haber ventilado la casa por la noche (cuando bajan las temperaturas), o bien hemos mantenido a 24 grados de media nuestros aparatos de aire acondicionado, habremos menguado, a buen seguro, el coste de la electricidad.

De cara a la temporada de otoño-invierno no está de más que debamos tomar en cuenta una serie de consejos para ahorrar si, llegado el caso, tenemos que poner la calefacción. Sobre todo, instalar un termostato que regule el flujo de aire caliente y mantenga una temperatura constante. Además deberemos no abrir las ventanas y que éstas aislen bien.

Tampoco quedan casi hogares que no cuenten con al menos un ordenador. Antes de adquirir uno, el consumidor deberá tener en cuenta que estén dotados de sistemas de ahorro de energía. Si, además, van incorporados de monitor, tendrá que saber que este es el principal responsable del gasto eléctrico en ordenadores. Su tamaño determina su consumo. Para ahorrar, mejor usar un salvapantallas, sobre todo el que funciona en modo (pantalla en negro). Se aconseja un tiempo de diez minutos para que entre en funcionamiento.

Pero no solo eso. También es costumbre de muchos tener el ordenador conectado a una regleta que suele incorporar un interruptor. Si cuando acabamos de trabajar desconectamos de la red esta regleta también puede ser de gran ayuda.

Con todas estas herramientas seguro que sabemos ya cómo ahorrar energía eléctrica y conseguir así bajar el recibo de la luz de forma considerable.

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